El doble de puigdemont

Noticias bbc

«A su llegada al aeropuerto de Alghero, fue detenido por la policía italiana. Mañana [por el viernes] comparecerá ante los jueces del tribunal de apelación de Sassari, que decidirán si lo dejan en libertad o lo extraditan», dijo Alay.

El presidente y eurodiputado @KRLS ha sido detenido esta noche en Alguer, Cerdeña, a su llegada al aeropuerto, aunque no hay ninguna orden de detención activa contra él. O la Policía italiana se ha equivocado o el Tribunal Supremo de España ha mentido al Tribunal de Justicia de la UE. Escandaloso. #FreePuigdemont

Lengua catalana

En unos enfrentamientos inusualmente tensos, los manifestantes lanzaron latas, piedras y bengalas a la policía antidisturbios, y prendieron fuego a contenedores de basura y cartones en medio de varias calles del centro de Barcelona, incluida una vía que alberga tiendas de diseño y la bolsa local, según testigos de Reuters.

En un comunicado, el gobierno español en funciones dijo que garantizará la seguridad en la región, sin dar más detalles. «Una minoría está tratando de imponer la violencia en las calles de las ciudades catalanas», dijo el comunicado, alabando la coordinación entre la policía regional y la nacional.

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Dos años después de la debacle del primer plebiscito, el impulso independentista de Cataluña sigue dominando gran parte del fracturado debate político español, y probablemente coloreará unas elecciones nacionales el 10 de noviembre, las cuartas de España en otros tantos años.

Las fuerzas de seguridad de Sudán dispersaron a los manifestantes y detuvieron a más de 100 personas el 7 de noviembre en la capital, Jartum, en la última ofensiva contra los manifestantes prodemocráticos tras el golpe militar del mes pasado.

España catalana

El caso Puigdemont en Bélgica, en el que están implicados el líder catalán destituido y cuatro de sus antiguos miembros del gabinete, ha centrado la atención de los medios de comunicación europeos y de otros países en la Decisión Marco de la UE de 13 de junio de 2002 sobre la Orden de Detención Europea (ODE), unos 15 años después de su adopción. El caso ha puesto a prueba el mecanismo de cooperación, basado en la confianza mutua entre los Estados miembros y sus respectivas autoridades. Varias semanas después de dictar las órdenes de detención, el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena las retiró el 5 de diciembre, alegando, entre otras cosas, la intención declarada por los afectados de regresar a España para hacer campaña en la nueva ronda de elecciones recientemente convocada. La retirada debería lógicamente poner fin a esta larga saga. Al tratar de entender por qué las autoridades españolas retiraron la decisión, hay que prestar mucha atención al incierto resultado que habría tenido el examen por parte de las autoridades judiciales de ejecución belgas de las órdenes de detención europeas en cuestión.

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Pronunciación de puigdemont

El Tribunal de Justicia se mantiene ocupado últimamente con las órdenes de detención europeas. Primero, los tribunales irlandeses se preguntaron si debían ejecutar las órdenes de detención europeas procedentes del Reino Unido ante la inminente salida de este país de la UE. Después, otro tribunal irlandés planteó su preocupación por la ejecución de las órdenes de detención procedentes de Polonia, a raíz de una reforma del poder judicial polaco que ha puesto al país al borde de un procedimiento del artículo 7 del TUE. La semana pasada, el alto tribunal de Schleswig-Holstein se pronunció sobre otro caso peliagudo al rechazar la ejecución de una orden de detención lanzada por el Tribunal Supremo español, en la que se solicitaba la entrega de Carles Puigdemont, el malogrado expresidente de Cataluña, escondido en Bélgica desde octubre de 2017 para huir de los procesos penales en curso en España contra los instigadores de los terribles actos secesionistas que tuvieron lugar entonces.

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La voluntad del pueblo es la nueva normalidad revolucionaria, con capacidad para destruir todos los valiosos logros que las democracias europeas han ganado desde la posguerra. Por eso no es de extrañar que la voluntad del pueblo haya puesto sus ojos ahora en la propia UE. Como aperitivo, la primera víctima podría ser la orden de detención europea.